
Queridos compatriotas, amigos de la industria y defensores de la libertad:
Hoy Colombia se encuentra en una encrucijada. No es solo una crisis económica o de seguridad; estamos enfrentando una profunda crisis de principios. Miramos a nuestro alrededor y vemos cómo la honestidad, el respeto y el valor de la vida, la coherencia parecen haberse perdido en los pasillos del poder. Pero yo estoy aquí, ante ustedes, para decirles que la luz de nuestra nación no se ha apagado. ¡Estamos aquí para iniciar un movimiento nacional por despertar la luz en colombia y recuperar la integridad y devolverle el rumbo moral a nuestra Patria!
Nuestra primera batalla es por lo más sagrado: nuestra familia y nuestros hijos. No permitiremos que el Estado pretenda decidir sobre la formación moral de los niños. ¡Tus hijos son tu decisión, no un laboratorio de ideologías estatales! Desde el Senado, impulsaré una educación libre de adoctrinamiento.
Reconocemos a la familia como el núcleo esencial y sagrado de la sociedad. Mi compromiso es blindarla jurídicamente contra cualquier política que busque debilitarla. Porque una nación con familias sólidas es una nación segura, productiva y resiliente.
Pero los valores necesitan sustento, y el sustento nace del trabajo digno. En un país con una tasa de desempleo cercana al 7,00%, no podemos seguir dependiendo de subsidios que adormecen el progreso. Proponemos incentivos reales para que la industria nacional y la inversion extranjera vuelva a ser el motor económico de Colombia.
Abriremos las puertas a la inversión extranjera con seguridad jurídica. Queremos que las empresas globales vean en Colombia un socio confiable que genera empleos formales, dignos y estables. ¡La solución estructural a nuestros problemas sociales no es la caridad estatal, es el trabajo formal!
Llevo más de 14 años defendiendo los intereses generales desde un sindicalismo técnico, proactivo, responsable y sostenible. Es hora de superar la lógica fracasada de la "lucha de clases". Ese modelo marxista solo ha traído parálisis y odio.
Yo propongo el Relacionamiento Laboral Propositivo: un modelo proactivo donde empresarios y trabajadores colaboren bajo una lógica de beneficio mutuo. Porque entendamos algo con claridad: ¡Cuando a la empresa le va bien, al trabajador le va mejor! Vamos por un sindicalismo que construya puentes de progreso y no trincheras de conflicto.
Hablar de progreso sin hablar de energía es una ilusión. La soberanía energética es seguridad nacional. No podemos permitir que el país dependa de gas importado mientras encarecen los servicios públicos de los hogares más pobres.
Apoyaremos sin complejos el desarrollo de yacimientos no convencionales mediante el Fracking responsable y tecnología de vanguardia. Vamos a explotar nuestros recursos con responsabilidad ambiental para recuperar la estabilidad económica de cada hogar colombiano. ¡Independencia energética es independencia nacional!
Para lograr todo esto, no basta con hacer leyes; hay que vigilar el poder. Aunque un Senador legisla, mi prioridad absoluta será el Control Político. Seré el muro de contención contra cualquier ley que pretenda vulnerar la propiedad privada o tu libertad individual.
Vigilaré cada peso del Ejecutivo, exigiendo transparencia y eficiencia. Seré la voz firme de los trabajadores, los empresarios, las personas de fe y todos los ciudadanos de principios que hoy se sienten ignorados.
Amigos, este proyecto no es solo mío, es de todos los que creemos que Colombia puede volver a brillar. El próximo 8 de marzo, cuando tengan el tarjetón frente a ustedes, busquen el logo de Salvación Nacional y marquen el número 5.
Soy Alejandro Ospina Angarita, y con su apoyo, seré TU VOZ EN EL SENADO.
Juntos, con firmeza y veracidad, Salvemos la Patria!
¡Muchas gracias!

